BETT AMORÍN BERNHARDT FOTOGRAFIA DE NATURALEZA
EL ALMA ES UN PÁJARO
Los pájaros son para muchos algo lejano, desconocido, o apenas conocido a través programas de TV de destinos exóticos. Pero no siempre ha sido así, solían ser cotidianos, nos rodeaban, compartían nuestra historia. Los había para inspirarse, para comunicarse con los dioses e incluso para envestirse con sus poderes. Eran tiempos en que los seres humanos nos sabíamos parte de una misma trama, éramos naturaleza. Pero esa manera de estar en el mundo necesitó ser desacreditada para justificar las formas de apropiación que hoy conocemos. Se despojó de alma a todo lo no humano y se redujo lo mágico a meras funciones utilitarias. Con la ruptura de esa comunión empezaron a desaparecer las otras formas de existencia, y también empezaron a desaparecer los pájaros. Hoy nos asola una crisis de extinciones y pocas veces nos damos cuenta de que algo falta a nuestro alrededor. Aunque diezmados, los pájaros persisten, irrumpen en nuestros días, en nuestros jardines, en nuestros sueños y de vez en cuando nos hacen levantar la vista y recordar de que a pesar que ya casi no hablamos con los dioses, ellos siguen siendo los mensajeros entre la tierra y el cielo. Nos hablan de que es imprescindible que multipliquemos las miradas porque sólo cuando comprendamos lo que se está perdiendo podremos abrir paso al retorno de lo sagrado que hay nosotros.























